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Nos dejó un filósofo que entendió la importancia del Derecho




Nos dejó un filósofo que entendió la importancia del Derecho

Bajo dicho título de convocatoria, la Academia Nacional de Derecho del Uruguay celebró un acto académico en la tarde del 3 de junio de 2026 en homenaje al destacado Profesor Dr. Jurgen Habermas. Tras la presentación inicial del Presidente, Dr.  Carlos E. Delpiazzo, expusieron los Académicos de Numero, Dres. Oscar Sarlo y Alicia Castro.

A los 96 años de edad falleció en Stamberg (Baviera) el Prof. Jürgen Habermas el pasado 14 de marzo de 2026 y con él se ha ido uno de los más relevantes pensadores de nuestro tiempo.

Desde 1971 hasta 1983 fue Director del Instituto Max Planck y después continuó su tarea docente en la Universidad de Francfort como Catedrático de Filosofía y Sociología hasta su retiro en 1994.

Su obra es inmensa y, aún después de jubilado, continuó su producción intelectual al punto de que, pocos meses antes de su muerte, escribió lúcidamente el 30 de noviembre de 2025 en El País de Madrid a propósito de la invasión de Rusia a Ucrania: “El balance de la situación mundial es amargo. China busca un orden mundial chinocéntrico. Estados Unidos está liquidando su democracia. Los regímenes autoritarios avanzan y la sociedad civil no parece oponer mucha resistencia. Ante este desolador panorama, Europa debe pensar en volar sola y más unida. Es cuestión de supervivencia”.

Después de la caída del muro de Berlín en 1989, publicó en 1992 una de sus obras más importantes: “Facticidad y Validez”, traducida al castellano y a otros idiomas. Se trata de uno de los pilares de la filosofía del Derecho contemporánea al desarrollar su teoría discursiva del Derecho cuyo fundamento radica en que la legitimidad del ordenamiento jurídico no puede fundarse sólo en el poder del Estado sino que debe articular las dos dimensiones que refleja en el título del libro: facticidad y validez. La primera refiere al carácter coercitivo del Derecho en tanto que la segunda remite a su legitimidad racional, que exige que las normas jurídicas puedan justificarse mediante procedimientos democráticos de deliberación colectiva.

De este modo, su concepción conduce a una estrecha vinculación entre Derecho, democracia y deliberación pública, apartándose del positivismo clásico de Hans Kelsen.

En tal sentido, no puedo dejar de mencionar su diálogo en la Academia de Baviera el 19 de enero de 2004 con otro gran pensador de nuestro tiempo, Joseph Ratzinger (que luego se convertiría en el Papa Benedicto XVI), sobre los fundamentos morales del Estado de Derecho contemporáneo. A pesar de provenir de tradiciones intelectuales muy diferentes, ambos coincidieron en que el Estado democrático liberal no puede sostenerse únicamente mediante leyes sino que requiere una infraestructura moral compartida.

La Academia Nacional de Derecho del Uruguay consideró un compromiso debido convocar a esta reflexión sobre lo que nos dejó “un filósofo que entendió la importancia del Derecho”, como reza el lema de esta Jornada.



Academia Nacional de Derecho del Uruguay, Montevideo - Uruguay